lunes, 19 de septiembre de 2011

Hace 150.000 años nuestros ancestros ya se entregaban a lo que hoy tenemos por un gran placer gastronómico. En el alba de los tiempos los neandertales que habitaban la costa malagueña ya disfrutaban de modestas mariscadas. Se otorgaron en el paleolítico estos homenajes gastronómicos antes que los sapiens, a quienes se tenía hasta ahora por los primeros mariscadores de la historia. Los más avispados fueron los neandertales ibéricos, que, antes de lo que se suponía, alternaban en su variada dieta la carne y los vegetales con moluscos como mejillones, coquinas, berberechos y otros bivalvos, según acaban de testimoniar los arqueólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En Málaga se han hallado conchas de mejillones quemadas -cocinadas- aunque no hay constancia de que aquellos neandertales se deleitaran en el paleolítico con especies como el percebe o la langosta. Un equipo internacional con participación de científicos españoles ha descubierto en la cueva Bajondillo, en Torremolinos, que los homo neanderthalensis ibéricos incorporaron a su dieta una notable variedad de mariscos y moluscos. El hallazgo es el vestigio más antiguo de consumo de estas especies marinas por parte de neandertales descubierto hasta el momento.




Hasta ahora los expertos creían que las prácticas más antiguas de marisqueo correspondían al homo sapiens, según los hallazgos del yacimiento de Pinnacle Point en Sudáfrica. «Este descubrimiento sitúa a cueva Bajondillo como el registro más antiguo de esta actividad en neandertales, ya que hasta ahora la prueba más arcaica localizada no superaba los 50.000 años» asegura Francisco Jiménez Espejo investigador del CSIC y activo participante en la investigación y el estudio que confirma la precocidad del marisqueo en la península ibérica aparece publicado en la exigente revista PLoS ONE. «Pero no se queda en una cuestión de datación, ya que tiene importantes implicaciones para el conocimiento de la evolución humana», precisa el experto. El hallazgo denota además «una convergencia entre ambas especies».


Fuente: Diario de León