jueves, 22 de mayo de 2014

IV Reunión CIentífica de Arqueomalacología de la Península Ibérica

Hoy dará comienzo en Santader la IV Edición de la Reunión de Arqueomalacología de la Península Ibérica. Esta aventura que iniciáramos en León en Mayo de 2010 ya ha alcanzado su cuarta edición un número creciente de participantes, situando la arqueomalacología en el centro del debate arqueológico peninsular. Además, podemos presumir de la publicación de las actas de todas las reuniones realizadas por el momento. Las actas de la segunda y tercera reunión se presentarán mañana en esta IV Reunión de Santander, mientras que las actas de la primera reunión se pueden adquirir en el Museo de Prehistoria y Arqueoloxía de Vilalba. Gracias a estas publicaciones podemos acceder a los últimos avances metodológicos y de estudios zonales de los investigadores de la Península Ibérica, algunos de ellos punteros a nivel mundial. Aquí os dejamos el programa de esta IV Reunión. 
 
Nosotros presentaremos dos comunicaciones sobre la explotación y transformación de moluscos en las costas gallegas, una de época romana y el otro Medieval-Moderna, aquí os dejamos los resúmenes:
 
LOS CONCHEROS DE EIRÍS (A CORUÑA): PRIMEROS RESULTADOS DE UNA ACUMULACIÓN SINGULAR DE ÉPOCA ROMANA.
En el año 2002, las obras del proceso de urbanización del Plan Parcial del Parque de Eirís (A Coruña) pusieron al descubierto dos concheros: el primero albergado en una estructura en negativo excavada en el suelo, a modo de pozo, y el segundo como vertedero superficial en la pendiente de la ladera.
La noticia de la aparición de restos arqueológicos motivó el desarrollo de la consiguiente intervención que se produjo de forma tardía, cuando ya se habían removido y eliminado las capas de suelo que pudieron haber conservado evidencias de estructuras constructivas u otros materiales arqueológicos asociados. Tan solo se pudo recuperar algún fragmento aislado de cerámica de mesa y constructiva de cronología romana, si bien de forma totalmente descontextualizada.
El análisis de los materiales que contenían ambos depósitos ha puesto de manifiesto la presencia casi exclusiva de restos malacológicos, predominando de forma casi absoluta Mytilus sp., con un alto grado de fragmentación de sus restos. La importancia  de otras especies de moluscos es muy minoritaria en el global del conjunto, aun cuando la variedad sea alta: Ostrea edulis, Cerastoderma edule, Ruditapes decussatus, etc. Tanto peces como mamíferos cuentan con una representación anecdótica.
Los resultados obtenidos presentan un conjunto con una serie de particularidades que sugieren un origen para estos desechos que no estaría relacionado con una actividad de consumo alimenticio inmediato de moluscos. No obstante, la ubicación del yacimiento (a más de 600m de la actual línea de costa y en una zona de ladera) viene también a dificultar la interpretación del depósito.


EXPLOTACIÓN, CONSERVA Y COMERCIO DE MOLUSCOS EN ÉPOCA HISTÓRICA: EL CASO DE TARAMANCOS (NOIA, A CORUÑA)
En el año 2011, con motivo de la realización del corredor Brión-Noia, se descubrió junto a la aldea de Taramancos, ocupando una pequeña elevación con amplia visibilidad sobre la Ría de Noia-Muros, un yacimiento hasta entonces inédito. La intervención en la superficie afectada por la traza de la autovía, exhumó diversas estructuras tanto de planta rectangular como circular, fondos de cabañas, agujeros de poste y un petroglifo con cazoletas. Asimismo, en los Sectores 1 y 2, se documentaron 17 acumulaciones de conchas de distintas dimensiones, localizadas sobre los derrumbes de las edificaciones, en muchos casos alterándolas.
En el presente trabajo evaluaremos la composición malacológica de los cinco depósitos de conchas estudiados. Compuestos principalmente por dos taxones (Ostrea edulis y Cerastoderma edule), destaca la homogeneidad en sus tallas, lo que podría estar indicando un control sobre las poblaciones de estos moluscos, así como un interés específico por su marisqueo. Se han identificado otros taxones, aunque con un menor número de restos: Mytilus sp., Solen marginatus, Ruditapes decussatus o Littorina littorea entre otros.
La formación de estos depósitos parece tener lugar a lo largo de la Baja Edad Media y principios de la Edad Moderna, periodo para el cual se cuenta con diversas referencias documentales sobre la explotación del medio marino en este mismo lugar.