viernes, 25 de noviembre de 2011

Baroña, el conchero perdido


El castro de Baroña es, junto con Santa Tecla, Borneiro y San Cibrán de Lás, uno de los máximos exponentes visuales de la Cultura Castreña. Miles de visitantes recorren sus casas, admiran su muralla, suben por sus escaleras y contemplan el paisaje desde el nivel superior. Algunos, incluso desarrollan sus cultos druídicos antiguos y modernos, embaucados del hippismo y el nudismo.

Este castro fue excavado por primera vez en 1933 por el carabinero D.Pablo Díaz, destinado en Porto do Son. Junto a unos vecinos, descubrió varias casas y tramos de muralla hasta que, denunciado por realizar una excavación ilegal, fue sustituido por el catedrático de Santiago de Compostela, Sebastián González García-Paz. De sus resultados, sabemos que en el interior de la casa V apareció un conchero cuyo análisis nunca se realizó, más allá de una breve mención de López Cuevillas en su obra La Civilización Céltica en Galicia (1953), donde gracias al testimonio de uno de los excavadores (Xoaquín López), pudimos saber que había lapas, vieira, mejillón y cangrejo.

Idéntica suerte corrió el yacimiento durante las excavaciones que Luengo Martínez desarrolló entre 1969 y 1970, de las que únicamente sabemos que aparecieron restos de mejillón, lapa y percebe en un conchero próximo a la muralla.

Habrá que esperar al año 1988 cuando Vázquez Varela publique un análisis de una muestra malacológica procedente de las excavaciones de los años 80. Esta muestra, carente de metodología desarrollada en cuanto a recogida, procesado y análisis, nos ofreció, sin embargo, los únicos datos útiles para aproximarnos al marisqueo castreño en este yacimiento. Según sus resultados, la especie principal era Patella vulgata, seguida de un segundo grupo de especies donde destacaban Mytilus edulis y Monodonta lineata. Finalmente, un amplio abanico de especies culminaban la muestra: Nucella lapillus, Ruditapes decussatus, Glycimeris glycimeris, Littorina saxatillis,...

Esperemos que el futuro pueda aportar más información para tratar de comprender mejor éste y otros "concheros perdidos" que, sin duda, son de vital importancia para conocer la importancia del mar en el pasado.