lunes, 25 de abril de 2011

Actas, un acto de fe


Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta un investigador cuando va a un Congreso es la publicación de las actas. Se exige, en la mayoria de los casos, una buena dosis de fe cuando se deposita un trabajo con la esperanza de que sea publicado en unas actas, sacrificando en muchas ocasiones dicho trabajo, condenándolo a años de olvido y oscuridad. ¿Cómo es posible que un congreso científico que cobra una cantidad de dinero determinada para inscripción y derecho a actas tarde varios años en publicarlas o no las publique? ¿Es constitutivo de delito o estafa el cobrar unas actas que no se editan? Entendemos que existen muchos problemas en la organización de un congreso, pero ésta es una cuestión que debe tenerse prevista. Presentar un trabajo en el año 2008 y que sea publicado en 2012 supone una pérdida de actualidad del artículo, una superación del mismo y un atropello que dicha premura cueste al autor entre 50 y 200 euros. Es por eso que desde aquí animamos a todos aquellas personas que "cobren" un derecho a actas a que realmente lo ejecuten y, a ser posible, en un tiempo prudencial. De lo contrario, es más honrado especificar que no van a existir actas y que, por tanto, la cantidad monetaria de inscripción se reduce considerablemente. En nuestra experiencia contamos con la realización de la I Reunión de Arqueomalacología de la Península Ibérica, de inscripción gratuita, y con una publicación de actas en apenas 3-4 meses gracias a la colaboración del Museo de Prehistoria y Arqueología de Vilalba (Lugo), de carácter gratuito para los presentes en la Reunión. Caso parecido ocurre con el I Congreso Internacional de Arqueología de Arqueología de Vilalba (Lugo), donde las actas se entregan en el mismo momento de la recogida de documentación del congreso, de modo que los presentes pueden leer el artículo a la vez que se expone, agilizando el debate ¿Cómo es posible entonces que cobrando más de 50 euros por un derecho a actas, éstas no se publiquen o tarden 5 años en hacerlo? Quizá toca reflexionar sobre la funcionalidad de los Congresos, los objetivos que se persiguen en ellos, la difusión del conocimiento científico,...
Esperamos que todos aquellos trabajos que tenemos "en proceso de publicación" , retenidos por éstas cuestiones, puedan pronto ver la luz y salir del largo proceso de alumbramiento.