lunes, 13 de diciembre de 2010

Identificación por ADN en Gauzón


Los restos de peces y moluscos encontrados en el Castillo de Gauzón (Avilés, Asturias), van a ser identificados por ADN, según publicó ayer la nueva españa.es.

"Uno de los estudios que se está realizando en base al ADN de los restos de escamas, espinas y cáscaras de mariscos y moluscos encontrados en el castillo de Gauzón podría llenar las lagunas de la evolución de las especies marinas de la ría de Avilés. Los resultados se esperan con grandes expectativas por los expertos pues pueden arrojar luz sobre la fauna marina en el periodo comprendido entre los siglos VII y XIV, según explicó Iván Muñiz. «El estudio aportará datos sobre la fauna marina: peces, mariscos o moluscos. Algunas especies de las que hemos encontrados restos en el castillo de Gauzón pueden estar ya desaparecidas y otras aún puedan seguir en el hábitat de la ría, lo que nos permitirá conocer su evolución en el tiempo, como por ejemplo el tamaño», indicó.

Las excavaciones en el peñón de Raíces se iniciaron en el año 2007. Desde entonces y hasta este año, que también se excavó en la plataforma inferior, los arqueólogos habían centrado los trabajos en la plataforma superior de la fortaleza medieval, en la parte en la que vivían los nobles. «El año pasado ya encontramos en la plataforma superior restos de escamas y espinas. Ahora se está estudiando el ADN de esos restos orgánicos, lo que nos permitirá tener información sobre la fauna marina de la ría de Avilés, unos datos que serán novedosos pues no están en los estudios biológicos conocidos del estuario avilesino», explicó Iván Muñiz.

Lo que está claro es que los peces y mariscos que componían la dieta de los habitantes del castillo de Gauzón procedían de la ría, según todos los antecedentes históricos. «La ría fue la despensa marina de los habitantes del castillo de Gauzón durante siglos», explicó el arqueólogo castrillonense.

El estudio del ADN de los restos orgánicos de la fauna marina encontrados en la plataforma superior comenzó el año pasado y ahora se están ampliando con los restos de conchas hallados en la última campaña en la plataforma inferior donde se ubicaba el poblado de campesinos. «La cuarta campaña de excavaciones que concluimos en septiembre nos permitió confirmar por primera vez la existencia de ocupación en la plataforma inferior de la fortaleza. Se trata de suelos de arcilla apisonada con gravas. Además, se han podido documentar diversos espacios con restos orgánicos, compuestos por huesos de animales y concheros», indicó Iván Muñiz. Los concheros son depósitos prehistóricos de conchas y otros restos de moluscos y peces que servían de alimento a los humanos. Generalmente se hallan a orillas del mar o de ríos y cerca de cuevas o cavernas.

Iván Muñiz manifestó que además de las expectativas científicas que pueden ofrecer los resultados de los estudios del ADN de los restos de los alimentos marinos «las espinas, escamas y conchas también nos están sirviendo para conocer un poco mejor la dieta de los habitantes del castillo de Gauzón y de los campesinos de la aldea que había al pie de la fortaleza», manifestó".


Fuente: lne.es