miércoles, 28 de abril de 2010



Ayer Jesús Cantillo, compañero arqueomalacólogo que asistira a la I Reunión Científica de Arqueomalacología de la Península Ibérica, dió una conferencia dentro del ciclo dedicado a las excavaciones en la Cueva y Abrigo de Benzú (Ceuta).

En ella hizo referencia a la nueva consideración que poco a poco van teniendo los estudios arqueomalacológicos dentro de la investigación: "Antes las conchas de un yacimiento se apartaban; ahora, se estudian". Además de adelantar algunos de los resultados de sus investigaciones: "Se han encontrado moluscos cuyos registros indican una antigüedad de más de 250.000 años. Es una de las cronologías más antiguas a nivel mundial; sólo se le acerca un yacimiento en Sudáfrica, que ronda los 200.000 años. Y es mucho antes que en el Cantábrico, donde las dataciones han dado como resultado 40.000 años". "Lo que quiero demostrar con la tesis es que el hombre prehistórico no sólo era cazador y recolector, sino que también vivía en estrecha relación con el mar". En un trabajo en el que mucho queda por hacer, las perspectivas son buenas, si se tienen en cuenta los alrededores. "En Gibraltar, por ejemplo, se ha visto que comían foca monje y grandes cetáceos".