sábado, 27 de marzo de 2010

Conchas en el colorante de las Pinturas rupestres asturianas


Esta semana expertos de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y de la de Alcalá de Henares tomaban muestras de la pigmentación utilizada en las pinturas de Tito Bustillo, en Ribadesella, y de la del Buxu, en Cangas de Onís, a través de técnicas tan avanzadas como la microscopia raman o la espectroscopia.

No es la primera vez que se realizan catas en la pigmentación utilizada en las pinturas rupestres de la cueva de Tito Bustillo. El equipo de Rodrigo de Balbín, director de las excavaciones del yacimiento riosellano y catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alcalá, viene haciéndolo de forma periódica desde 2003, gracias a ésto se sabe que el colorante utilizado en Ribadesella procede de una misma cantera y que se usó siempre la misma base para el colorante -una mezcla de hueso, concha y diente- al que se le añadía carbón para conseguir un tono más negro. Además, que las pinturas utilizadas en los momentos más antiguos de ocupación de Tito Bustillo, que se remontan a 25.000 años antes de Cristo, utilizaban grasa de animal en la mezcla para dar al pigmento mayor plasticidad. Algo que en las pinturas de épocas más recientes no se detecta.