domingo, 29 de noviembre de 2009

Fotografía de conchas I



La utilización de la fotografía en arqueomalacología puede parecer algo menor o sin impotancia, aunque en ciertas ocasiones puede ser muy interesante su utilización. La presencia de conchas con algún tipo de alteración antrópica (desde colgantes hasta utensilios de trabajo), o con algún tipo de patrón de rotura que nos pueda indicar patrones de consumo, son elementos que por su excepcionalidad son suceptibles a ser fotografiados. Sin embargo la fotografía de restos más comunes también pueden ser interesante ya que pueden reforzar lo expuesto en el texto. De este modo, la fotografía de varias Patellas pueden indicar, con un simple golpe de vista el medio en el cual fueron recogidas, o varios restos fragmentados pueden mostrarnos la fragmentación de la muestra.

Hace algún tiempo nuestros compañeros de la Sociedad Española de Malacología publicaban en su página un pequeño artículo sobre la fotografía de conchas. Aquí reproducimos un fragmento y os enlazamos al artículo completo:

"Ante todo, es preciso escoger un lugar correcto para colocar el equipo: la abundancia de luz natural y una mesa estable ayudarán a tomar buenas fotos. Coloca la cámara en un trípode o en otro soporte idóneo y asegúrate de que esté firmemente sujeta. Intenta ponerla a un nivel que te resulte cómodo para trabajar y no tener que acudir luego al fisioterapeuta.

El enfoque automático sólo funciona si la iluminación es suficiente. La mejor elección es siempre un flash de anillo, el medio más sencillo para obtener una iluminación rápida y uniforme. Si esto no basta, puedes usar un trozo de papel blanco o de aluminio para reflejar la luz natural eliminando o reduciendo las sombras. Hay que evitar dirigir el reflejo de la luz hacia la lente, pues el enfoque automático simplemente dejará de funcionar (y eso puede ser muy molesto)."


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