martes, 27 de octubre de 2009

Problemas de la identificación


La identificación en arqueomalacología se basa en asumir que los restos conservan suficientes características diagnósticas para permitir su identificación anatómica y taxonómica, dependiendo de sus características diagnósticas y del estado de conservación. No todos los caracteres morfológicos valen a la hora de realizar una identificación taxonómica, ya que un carácter taxonómico se refiere únicamente al atributo por el que el miembro de un taxón podría deferir de un miembro de otro taxón. A la hora de identificar los restos malacológicos han sido los caracteres de la concha los más ampliamente utilizados, aunque existen en los ejemplares vivos otros caracteres que ayudan en la identificación, como son los elementos genéticos, espaciales, etológicos o las partes blandas.

Por lo tanto la identificación de la malacofauna presenta tres problemas básicos:

- El bajo número de elementos anatómicos en los que se basa la identificación de moluscos.
- El alto número de especies potencialmente representadas.
- La significativa preservación y fragmentación diferencial de los restos de moluscos en contextos arqueológicos.

El proceso de identificación de los restos arqueomalacológicos presenta toda una serie de limitaciones, ya que no conservan estos otros caracteres válidos para la identificación. Uno de estos problemas es la desaparición de las partes blandas del individuo y la pérdida de color de la concha, dificultando su identificación, como sucede con la Familia Patellidae, que comentaremos más adelante. Por otro lado también es problemática su identificación por adscripción geográfica, ya que estamos trabajando con depósitos antiguos, no coincidendo en algunos casos la dispersión de especies con la actual, y donde además entra en juego la selección humana; así por ejemplo la presencia de Thais haemastoma parece ser abundante en las costas cantábricas gallegas en torno al cambio de Era, pero sin embargo no se documenta su presencia en la actualidad.

El principal problema al que nos enfrentamos a la hora de identificar los restos malacológicos en un yacimiento arqueológico es la fragmentación. La fragmentación es la separación física de los elementos diagnósticos; se trata de un proceso continuo que comienza desde el mismo momento en el que se produce la recolección y el consumo, se acentúa con los procesos tafonómicos que sufre desde su deposición, y sigue durante el proceso de excavación y procesado de la muestra.