jueves, 10 de septiembre de 2009

El señor cangrejo-ermitaño


Las conchas de moluscos han sido a lo largo del tiempo un elemento recurrente a la hora de ser utilizadas como material constructivo y decorativo. Por un lado su alto contenido en carbonato cálcico las hacen un complemento estupendo en suelos y paredes, mientras por otro lado, sus formas y colores nos han llamado la atención desde los periodos más antiguos de la humanidad.

Pese a este uso tradicional, nos encontramos en la actualidad ejemplos que lo llevan al extremo. En este caso es una casa de la Villa marinera de Tazones, en Asturias, pero que no es la única de España que presenta tan barroca decoración. En la fachada se juntaba una gran variedad de especies (Charonia sp., Venus verrucosa, H. reticulata, Littorina littorea, Pecten maximus,...), vamos un auténtico "conchero-casa". La verdad es que sería interesante calcular el NMI de las conchas de la casa, seguramente ni en un aspecto que aparentemente parece poco relevante, el hombre dejó al azar de la naturaleza actuar.