viernes, 20 de marzo de 2009

La columna de muestras


Para el muestreo de depósitos de grandes dimensiones el método más recomendable es la columna de muestras, ya que permite una visión porcentual de las variaciones relativas de la composición vertical del depósito, aunque una sola columna no es suficiente para tener una perspectiva global, ya que aún cuando se reflejan las variaciones verticales no contamos con datos que nos permitan reconocer posibles variaciones horizontales. La separación entre las columnas de muestras debe adaptarse al tamaño del depósito, aunque hay autores que proponen una distancia de entre tres y seis metros, nunca pasando esta última porque la muestra dejaría de ser representativa. Siempre que sea posible, la columna de muestras debe realizarse en un perfil, ya que de este modo podemos ver el desarrollo del depósito y poder seleccionar los mejores lugares para realizar el muestreo. La recogida de muestras en la columna se realizaría siguiendo los diferentes niveles estratigráfico, siempre que éstos se pudieran diferenciar, ya que la porosidad de los depósitos y los diferentes procesos tafonómicos hacen que el depósito se entremezcle y parezca uniforme, no permitiendo apreciar las posibles diferencias existentes, sin embargo, un estudio más detallado permite reconocer que está formado por diferentes echados individuales. Por ello es necesario hacer una división artificial del depósito en vertical, proceso que incluso sería recomendable en aquellos depósitos en los que la estratigrafía parezca clara. La potencia de las diferentes muestras debe adaptarse a las características del conchero, aunque lo más recomendable, considerando la variabilidad que hemos podido constatar en varios depósitos analizados por nosotros mismos, sería de entre cinco y diez centímetros.