domingo, 25 de diciembre de 2011

Arqueozoologia: crisis de la crisis

Como hemos apuntado recientemente, la Arqueología se encuentra en pleno proceso de reestructuración. Muchos compañeros se suman a un debate que intenta desentrañar los errores cometidos hasta el momento y los caminos que pueden seguirse en el futuro de la disciplina.

Dentro de esta dinámica, el blog El Futuro de la Arqueología, supone un lugar de encuentro y debate para todos nosotros. Como no podía ser de otra forma, nos sumamos a este proceso de debate y búsqueda de identidad, colaborando en todo lo posible y aportando nuestra visión al conjunto. En este caso, a través del capítulo "Arqueozoología: crisis de la crisis", que podéis leer en el blog antes citado.

Animaros a debatir, pues no sólo nos jugamos nuestro futuro como profesionales, sino también el futuro de la Arqueología como disciplina.

viernes, 23 de diciembre de 2011

La Pesca y el Marisqueo en la Ría de Arousa (Galicia) durante la cultura castreña

Después de varios años en barbecho, las actas del JIA 2009 ya están casi listas. De momento, ya tenemos la separata correspondiente al trabajo que presentamos en su momento, donde intentamos aproximarnos a las características generales que tienen la pesca y el marsiqueo en la cultura castreña. ¿Por qué la Ría de Arousa?Principalmente por que era una de las mejor estudiadas, especialmente con los yacimientos de Achadizo y de Neixón, que ofrecían información de primer orden para obtener una visión general de cómo se aprovechaba el mar en los castros.

Nuestras tesis doctorales, centradas en el marisqueo y en la pesca, ofrecerán sin duda una visión más completa, pero de momento, aquí dejamos este artículo.

Bejega García, V.; González Gómez de Agüero, E. (2012) "La pesca y el marisqueo en la Ría de Arousa (Galicia) durante la Cultura Castreña". Actas de la JIA 2009.

martes, 20 de diciembre de 2011

¿Y qué hacemos con los materiales?


Uno de los principales problemas que sufre la Arqueología actual es qué hacer con los materiales. De las miles de excavaciones desarrolladas en los últimos años, la gran mayoría, únicamente han realizado un inventario de materiales, en el mejor de los casos. Del mismo modo, se inventaría lo que se recoge, y los problemas de espacio de los museos han generado una política de "prioridades" en la que todo un conjunto de materiales arqueológicos no son recogidos ni inventariados. Entre estas víctimas, la fauna suele ocupar un papel protagonista. Por este motivo, cientos o quizá miles de las intervenciones arqueológicas desarrolladas no han recogido restos faunisticos de ningún tipo, y las que lo han hecho, en muchos casos, han sido bajo directrices metodológicas inexistentes, basadas en criterios tan científicos como "recoge lo más grande", "recoge los huesos enteros", "recoge lo identificable o llamativo". Bajo estos criterios, la pérdida de materiales y de información es impresionante.

Con estos precedentes, los materiales llegan a los depósitos de museos o universidades. Y allí, sin haber sido estudiados, duermen un sueño eterno. La pregunta es, ¿para qué excavamos? ¿para qué recogemos esos materiales si no se estudian? ¿vivimos un neo-coleccionismo? Los arqueólogos debemos reflexionar seriamente sobre esta cuestión. Muy pocos yacimientos son estudiados de forma adecuada, y en muchos casos, sólo los materiales más "llamativos" son premiados con el privilegio de ser estudiados. Apenas existen publicaciones del 90% de las intervenciones. Realmente, en muchos casos, apenas sabemos nada de lo que se ha excavado.

¿Qué aporta saber que existía una villa, un castro o un túmulo? ¿Cómo es posible que en muchos casos después de miles de excavaciones apenas se haya avanzado en conocimiento? La respuesta principal radica en el estudio de materiales. Las excavaciones permanecen incompletas hasta que los materiales son estudiados y sus resultados se ponen en relación con el resto de información para sacar una lectura completa del yacimiento. Ésto, que parece de primero de carrera, es un bien demasiado escaso. Quizá uno de los puntos para repensar la arqueología del siglo XXI pase por comenzar a estudiar todo lo acumulado en los últimos 10 años.

Todos los materiales sufren este abandono, pero en nuestro caso, conocemos más la malacofauna. Cientos de piezas y colecciones, recuperadas en todo tipo de excavaciones, duermen esperando a ser estudiadas. Pero no podemos pensar que ese tipo de trabajo debe ser exclusivamente de doctorandos y estudiantes que lo hagan por amor al arte. Hay que dotar de presupuesto a dicha actividad y empezar a excavar los almacenes. De lo contrario, seguiremos siendo coleccionistas metodológicos.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Arqueología de Crisis

Nos encontramos ante un proceso de crisis mundial que afecta a miles de ciudadanos, colectivos, profesiones e instituciones. Y, como no podía ser de otra forma, la Arqueología se encuentra en medio de este proceso.
Durante los últimos 10 años, el desarrollo del mercado de la construcción motivó un auge de empresas privadas de arqueología, "Arqueología de Gestión", que llevó a cabo un volumen de intervenciones sin precedentes en nuestro país. Miles de yacimientos fueron excavados o sondeados, aunque no siempre de la mejor manera posible. Porque el propio desarrollo de la disciplina traía consiguo sus problemas. El primero de ellos viene motivado por el propio ámbito de actuación, dependiente en gran medida de los promotores de las obras de construcción y obligando a las empresas a presupuestar a la baja para conseguir las obras, con el consiguiente rebaje en el volumen de capital destinado a la investigación post-excavación. La ausencia de convenios y regulaciones de los trabajadores de la arqueología, fue otro aspecto negativo. Unido a otros muchos problemas, se llevaron a cabo miles de excavaciones, sí, pero también se generó un volumen absolutamente desorbitado de materiales arqueológicos que, en el mejor de los casos, eran inventariados y almacenados en los Museos. Esta inmensidad de materiales generó el colapso de los Museos, que no tenían sitio donde guardar dichos materiales, por lo que se "apriemiaba" a los arqueólogos a recoger únicamente aquellos materiales "más importantes".... La consecuencia, es una pérdida brutal de información arqueológica, materiales no recogidos,... por desgracia, huesos y conchas suelen ser víctimas en estos casos.
Mientras tanto, las Universidades asistían impasibles a este proceso. Mientras el ámbito privado abanderaba las intervenciones arqueológicas, desde el ámbito público apenas se desarrollaban proyectos, se limitaba la investigación, se dificultaba la incorporación de jóvenes investigadores con posibilidades reales de desarrollar una carrera investigadora,...
Con todo esto, llegamos al boom de la crisis. La construcción cae, y con ella la arqueología empresarial. La Universidad se encamina a un proceso de semiprivatización y recortes, por lo que lo poco que quedaba de investigación, se termina de morir. Los Museos siguen colapsados de material y no incorporan personal para estudiar esos materiales ni para poder restaurarlos. Las Administraciones no incorporan profesionales de la arqueología, quedando la mayoría de los ya existentes como meras comparsas burocráticas sin investigación.
Con ésta perspectiva, ¿qué futuro espera? ¿cómo podemos afrontar esto como profesionales? En primer lugar, debemos plantearnos la necesidad de estudiar la ingente cantidad de material acumulado. ¿Para qué excavamos si luego el material se acumula sin estudiar, deteriorándose hasta su destrucción? ¿Acaso ésto no va contra nuestros propios principios como arqueólogos? Estamos en un punto de inflexión donde todos los profesionales debemos presionar para conseguir una regulación adecuada del sector, con un compromiso público, donde las Universidades y las Administraciones tengan un papel fundamental y donde las empresas se reestructuren para poder afrontar con garantías un futuro. Por eso, para aportar al debate, consideramos que algunos puntos interesantes serían:

- Promover las partidas presupuestarias para que los Museos, Administraciones, Universidades,... contraten arqueólogos para la catalogación y el estudio de los materiales arqueológicos acumulados, con el fin de obtener toda la información relativa a sus intervenciones e incorporarla al discurso histórico.

- Fomentar un cambio en el modelo arqueológico, donde Universidades y Administraciones jueguen un papel fundamental, y donde las empresas no dependan de promotores privados, sino de otros sistemas alternativos que les otorguen mayor libertad de actuación.

- Fomentar la didáctica arqueológica y patrimonial, para presentar el sector como un elemento de primer orden para el desarrollo turístico de calidad.

- Fomentar la incorporación de los jóvenes investigadores para poder continuar su formación e investigación. Se está perdiendo una generación de arqueólogos bien preparados que llegado el momento supondrá años de atraso en la Arqueología Española.

- Fomento de Proyectos de Investigación, equipos arqueológicos en instituciones, asesores arqueológicos,....

Estas son algunas propuestas. Esperamos que entre todos podamos fomentar este debate y plantear alternativas comunes que consoliden nuestro sector frente al precipicio al que parece estar abocado.

jueves, 1 de diciembre de 2011

El legado celta




El documental "El Legado Celta", asesorado por nuestro compañero y amigo Xurxo Ayán Vila, trata de acercarnos a la vida en el mundo castreño. Nos agrada ver como, en la descripción de las actividades económicas de los castrexos, se recoge el marisqueo y la pesca desde un discurso basado en nuestras investigaciones. Sin duda, un gran éxito divulgativo del que nos sentimos muy satisfechos. Os animo a visionarlo, pues mecere la pena.